1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,(1)
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.
4 No así los malos,
Que son como el tamo que arrebata el viento.
5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 Porque Jehová conoce el camino de los justos;
Mas la senda de los malos perecerá.
Interpretación del Salmo:
Éste es un salmo de instrucción con respecto al bien y al mal, poniendo ante nosotros vida y muerte, bendición y maldición, a fin de que tomemos el camino recto que lleva a la felicidad, y evitemos el que de cierto conduce a la miseria y a la ruina. Nos muestra:
I. La santidad y la dicha de una persona piadosa (vv. 1-3).
II. La pecaminosidad y la miseria del malvado (vv. 4, 5).
III. El fundamento y la razón de ambos casos (v. 6).
Versículos 1-3
El salmista comienza por el carácter y la condición del piadoso.
1. El Señor conoce por su nombre a los que son suyos (Nm. 16:5; 2 Ti. 2: 19), pero nosotros hemos de conocerlos por su carácter, el cual se nos presenta aquí mediante las normas que escoge para su conducta:
A) El hombre piadoso (v. 1) no anda en consejo de malos, etc. Se pone primero esta parte de su carácter, porque apartarse del mal es el primer paso por el que comienza la sabiduría. (a) Ve en torno suyo malhechores, de los que el mundo está lleno. Se describen aquí por medio de tres epítetos: malos, pecadores, escarnecedores. Primero son malvados, carentes de temor de Dios. Cuando falta este temor de Dios, el hombre muestra ser pecador, en abierta rebelión contra Dios. Las omisiones abren el camino a las comisiones y así se endurece, a la larga, el corazón de tal manera que los pecadores se hacen escarnecedores, despreciando todo lo sagrado, burlándose de la piedad y tomando a broma el pecado. El vocablo hebreo para malos (mejor, malhechores) indica una persona que no se somete a ninguna norma, sino que se deja llevar de todo mal deseo. La persona piadosa no puede menos de ver con tristeza a los tales, cuyos criterios son tan insensatos y tan opuestos a los suyos. (b) Por consiguiente, no anda según los consejos, los criterios, de ellos. No sigue sus principios, ni toma el camino de ellos, ni se sienta para participar en el corro de los burladores, lo cual equivaldría a asociarse con quienes promueven el reino del diablo.
B) En cambio, el piadoso, para hacer el bien, se somete a la dirección de la palabra de Dios, familiarizándose con ella (v. 2). Todos los que se deleitan en que haya un Dios, han de deleitarse también en que haya una Biblia, la revelación de Dios y de su voluntad, y del único camino hacia la dicha en él: En su ley medita de día y de noche (comp. Jos. 1:8). El estudio y la práctica de la Ley de Dios es la delicia del hombre piadoso, como el autor del Sal. 119. El verbo hebreo para meditar significa literalmente musitar: leer y dialogar consigo mismo sobre las grandes cosas que la Biblia contiene, fijarlas en la mente y en el corazón y experimentar en la vida el sabor y el poder de ellas.
2. Seguridad que se da al piadoso de que ha de disfrutar de las bendiciones de Dios. El salmo comienza literalmente: «¡Oh, las bendiciones del varón!, etc.» (el hebreo ashrey es plural). La bondad y la santidad no sólo son el camino hacia la felicidad (Ap. 22:14), sino que se identifican con la felicidad misma; aun cuando no hubiese otra vida después de ésta, el hombre que va por el camino del deber es ya un hombre dichoso. Será como árbol, fructífero y floreciente, pues las bendiciones divinas producen efectos reales. El justo es plantado por la gracia de Dios; por naturaleza, todos somos olivos silvestres y continuamos siéndolo hasta que somos injertados por un poder de arriba, celestial. Nunca crece por sí mismo un buen árbol; es plantío de Yahweh para ser árbol de justicia y en ello ha de ser glorificado Dios (Is. 61: 3). Es plantado junto a los medios de gracia, llamados aquí corrientes de aguas; de aquí saca el justo provisión abundante de fuerza y vigor, pero de forma secreta, oculta a las miradas de la gente. De quienes participan de los medios de gracia ha de esperarse que, tanto en sus criterios como en su conducta, respondan a las intenciones de la gracia y lleven fruto. Y su hoja no cae. Su follaje no se marchita, sino que son de hoja perenne. En cuanto a los que muestran solamente las hojas de profesión cristiana, sin fruto alguno, las hojas mismas, al fin, se marchitarán y caerán; pero si la palabra de Dios gobierna el corazón, la profesión se conservará siempre verde y fresca; tales laureles no se marchitan.
Versículos 4-6
1. Se describe ahora el carácter de los malvados (v. 4): (A) En general, son el reverso de los justos, tanto en carácter como en condición: no llevan fruto, sino agraces de Sodoma que inutilizan la tierra. (B) En particular, mientras los justos son como árboles útiles, valiosos y fructíferos, los malvados son como el tamo que arrebata el viento; son como la parte más liviana de la paja, el polvo que el amo de la era quiere ver lejos de allí, puesto que para nada sirve.
2. Se describe luego el destino final de los malvados (v. 5): No se erguirán en el juicio, es decir, serán hallados culpables, y no tendrán; lugar alguno en la congregación de los justos, pues ninguna cosa manchada ha de entrar en la Nueva Jerusalén. En este mundo, no es cosa difícil para los hipócritas, bajo la máscara de una plausible profesión de fe, penetrar en la congregación de los justos y permanecer allí sin ser descubiertos ni perturbados (v. 1 Jn. 2:19), pero a Dios no se le puede engañar, aunque puedan ser engañados sus ministros.
3. La razón que se da de este final tan distinto de los buenos y los malos (v. 6). Yahweh conoce, es decir, aprueba complacido y remunera la conducta de los justos, por lo que les hace dichosos y prósperos (al menos, espiritualmente), pero está airado contra la senda de los malos, la cual, ya de suyo, lleva a los hombres a la ruina y a la perdición (Ro. 6:23).
Al cantar estos versículos, y orar sobre ellos, dejémonos poseer de un santo temor de la porción del malvado y de una santa diligencia en presentamos a Dios aprobados en todo, buscando su favor de todo corazón.
lunes, 6 de febrero de 2012
El Cristiano y los tatuajes
Esta escrito “no se harán incisiones en la carne… tampoco tatuajes sobre la piel” (Levítico 19:28). En hebreo, el término se aplica expresamente la práctica del tatuaje. Según la comprensión bíblica, los tatuajes son inaceptables porque ellos son derivados de las costumbres paganas. No hay ninguna referencia al hecho de que esta prohibición no tenga que ser aplicado al Cristiano. Es de hecho una tragedia que las organizaciones religiosas como la E.C. y el Círculo de los Movimientos Misioneros Juveniles no se nieguen a la práctica del tatuaje por lo menos. Durante años se ve una sistemática remoción de la Palabra bíblica a mano de la cultura pop Cristiana. Por consiguiente, no es sorprendente que los evangélicos se inclinen a favor del tatuajes. ¿Cuándo llegaremos nosotros, como Cristianos, entender que Dios no aprueba nuestros “showses” en absoluto y que sólo la Palabra puede cambiar radicalmente al hombre? ¿Cuándo reconoceremos que así no hacemos otra cosa que traer el mundo a la iglesia, y que no hay ninguna simpatía en las comparaciones? El mejor comentario a la pauta publicitaria no ha venido del Cristianismo, pero si del periódico “Die Welt” (“El mundo”). Temo que en el futuro será el mundo en anunciar el evangelio, mientras que el Cristiano estará anunciando el mundo. (I.S. No. 12/1998)
Alejandro Seibel, evangelista y autor de libros, nos ha enviado un ensayo suyo en que se menciona la tendencia cada vez más difundida a tatuar y practicar el “agujereado”, y el nos ha dado la autorización para publicarlo, por lo que nosotros agradecemos de corazón:
Se estima que ya son más de tres millones de alemanes que se han tatuado. La tendencia está en ascenso. Los símbolos tienen miles de variaciones, serpientes, duendes, delfines cráneos, rosas. Estos tattoos (inglesismo con el que se definen los tatuajes) son requeridos de manera particular por las personas jóvenes. Así ya en 1996 se escribía en un periódico, un artículo titulado “los Bocetos a flor de piel”: “Los fans del culto del cuerpo, en el atelier de los tatuajes del 2000, están en la búsqueda de nuevos estímulos según la más reciente moda. Todo lo que gusta y que también es permitido: body painting (pintando del cuerpo, N.d.T.), anillos en la nariz, “agujereado” en todas partes del cuerpo”.
Contemporáneamente, se ofrecen formas más excéntricas que a veces son mas dolorosos. La nueva tendencia es el “marcando con hierro a fuego” (del inglés “To Brand”, marcar con hierro al fuego, N. d. T.), donde las” víctimas” tienen que resistir un poco, mientras alguien está marcándolo sobre la piel, es una marca producida a una temperatura de 1000 grados centígrados. Más para las personas mas duras (resistentes) existe el “tuckering” (del inglés” tucker”, cerrado a gancho, N.d.T.) se inserta en la piel ganchos de metal. Conclusión: lo que primero fue considerado o practicado como castigo, humillación, desfiguración o marcas para los esclavos, hoy esta de moda y siempre encuentra un número creciente de seguidores. Así escribe un periódico mundano sobre el tema “piercing” “agujereando”: “UN anillo que atraviesa la nariz, el ombligo o las partes íntimas en mi”.
También los pendientes y anillos para los hombres están cada vez más de moda y mas solicitados. Entretanto, esta moda también ha tomado espacio entre el adolescente. La cosa se pone discutible si aun los religiosos empieza a adoptar tal moda, sobre todo teniendo presente que los primeros hombres que se adornaron con pendientes las oreja con “joyas”, por los años ‘ 60, era los homosexuales. El pendiente era su señal de reconocimiento. Naturalmente el Cristiano adolescente ni lo pensaba, y hoy tal costumbre no tiene ya más el significado original. ¿Pero puede negarse completamente el origen de una cosa?
En el tiempo del A. T. un esclavo que deseaba quedar para siempre al servicio de su patrón “Se le perforaba la oreja con una lezna como señal de sumisión voluntaria al amo al que serviría para siempre, (Éxodo 21:6 y Deuteronomio 15:17)
Puede hacerse aquí un paralelo que no sea necesariamente una afirmación dogmática? ¿No podría ser probablemente una señal del hecho de que se entrega a sabiendas o no, como esclavo de alguien? La Biblia afirma que existe uno invisible que esclaviza, uno que ata a los hombres a sí mismo a través del pecado, y que también se llama a si mismo dios de este mundo (Juan 8:34 y II Corintios 4:4).
Los expertos definen los años ‘90 como la década de los homosexuales. Quizás, el futuro histórico de la iglesia definirá nuestra década como que la Cristiandad (occidental) se ha adaptado con velocidad enorme al espíritu de tiempo.
Los tatuajes, en pasado ellos eran una señal distintiva de personas de existencia equívoca y del pertenecer a la mala vida, preferentemente de los prisioneros. Estas prácticas deriva de las costumbres de las tribus tribales, que se procuraban tales alteraciones de la piel sobre todos por motivos de naturaleza religiosa.
En la Palabra de Dios, los rozamientos o los cortes en la piel, en un ciertos sentido precursores de las técnicas más sofisticadas y prácticas modernas, eran expresamente prohibidas (Levítico 19:28; 21:5). “Hijos sois de Jehová vuestro Dios, no se harán incisiones; y no se afeitaran por un muerto” (Deuteronomio 14:1).
Tales prácticas eran habitualmente utilizadas en el mundo pagano en relación al luto por una persona muerta. Las advertencias de la Escritura nunca son infundadas, aunque en la Biblia no haya una explicación detallada para la tal prohibición. Los comentaristas de estos pasajes bíblicos, no obstante están bastante de acuerdo en su interpretación. El Comentario a la Biblia Wycliff, a propósito de la prohibición mencionada en Levítico 19:28, afirman: “Prohibía cualquier desfiguración voluntaria de la persona. Los cortes, o los tatuajes corporales eran practicado por los paganos” (Wycliff Biblia Comentario, pag. 101).
Otro comentarista escribe a propósito de la misma escritura: “La práctica de hacerse cortes en la cara, en los brazos y en las piernas como expresión de luto, era difundida universalmente entre los paganos. Era considerada una señal de respeto hacia los muertos, como también un sacrificio de reconciliación hacia los dioses que reinaban sobre la muerte. Los hebreos habían aprendido tales prácticas en Egipto y corrían el peligro de reiniciar su practica (Jeremías 16:6; 47:5). Los tatuajes también habían sido conectados con el nombre de los demonios y era una señal indeleble de rebelión de y / o corrupción”.
No están en condiciones de juzgar con precisión semejantes afirmaciones, pero si tendrían que estar de acuerdo en el hecho lo que el auge de los tatuajes va a la par con el resurgir de las corrientes paganas y esotéricas. Por tanto es importante notar que en la Biblia se habla de estas prácticas en relación al juicio de Dios hacia el pueblo (Jeremías 41:5; 48:37). Por la tal razón, los Cristianos tendrían que tomar distancias de cada tipo de tatuaje. He aquí lo que escribe un reporter informativo al respecto: “Los consejeros espirituales reportan a menudo casos de personas tatuadas que se convierten y que se han sentido Instintivamente que sus tatuajes no se adaptan a su nueva condición de hijos de Dios”.
En relación a Deuteronomio 14:1, el mismo comentarista escribe: “Aunque estas prácticas pueden parecer en si mismo inocente, estaban ligadas a la usanza y creencias contrarias a Dios”.
Los cortes en la piel para aumentar el éxtasis religioso son descritos en I de Reyes 18:28. Este verso describe cómo los sacerdotes de Baal bailaron alrededor de su altar y cortaron sus carnes hasta sangrar y alcanzar un estado de éxtasis. El Comentario de la Biblia “la Biblia de Wycliff” nota al respecto alguna técnica de baile para alcanzar una “transfiguración” espiritual: “Estas prácticas ni siquiera hoy son desconocidas cerca de algún Dervishes (secta musulmana, N.d.T.) el baile” (ibidem, pag. 333).
Algunos festivales o encuentros juveniles Cristianos recuerdan de manera impresionante, por lo menos en lo que concierne a los movimientos del cuerpo, a la manera de hacer de algunos sacerdotes de Baal para lo que se utilizan métodos paganos de origen antiguo con el propósito de alcanzar un estado de conciencia alterada. El sentido de felicidad artificial es considerado como presencia o manifestación del Espíritu Santo, porque así es declarado, asistido también por un concierto Cristiano. En el contexto de la advertencia, Pablo en I de Corintios 10:7, la Biblia cita entre otras cosas como el pueblo se “divertía”. El verbo usado en griego, “paizo”, significa literalmente comportarse como un niño y puede traducirse con saltar, danzar y bailar. Un pensamiento mas alarmante aun hace camino. En el libro de Apocalipsis, que contiene la profecía de los últimos días cuando cada uno tendrá que aceptar el número de la bestia. Habrá un tipo de “tatuaje” global o un “agujereado en masa”, o algún otro modo de inscribir el número de la bestia en las personas. Según los desarrollos actuales, se tiene la impresión cada vez más fuerte que será una “marca” la que no encontraría resistencia en esta generación.
Alejandro Seibel, evangelista y autor de libros, nos ha enviado un ensayo suyo en que se menciona la tendencia cada vez más difundida a tatuar y practicar el “agujereado”, y el nos ha dado la autorización para publicarlo, por lo que nosotros agradecemos de corazón:
Se estima que ya son más de tres millones de alemanes que se han tatuado. La tendencia está en ascenso. Los símbolos tienen miles de variaciones, serpientes, duendes, delfines cráneos, rosas. Estos tattoos (inglesismo con el que se definen los tatuajes) son requeridos de manera particular por las personas jóvenes. Así ya en 1996 se escribía en un periódico, un artículo titulado “los Bocetos a flor de piel”: “Los fans del culto del cuerpo, en el atelier de los tatuajes del 2000, están en la búsqueda de nuevos estímulos según la más reciente moda. Todo lo que gusta y que también es permitido: body painting (pintando del cuerpo, N.d.T.), anillos en la nariz, “agujereado” en todas partes del cuerpo”.
Contemporáneamente, se ofrecen formas más excéntricas que a veces son mas dolorosos. La nueva tendencia es el “marcando con hierro a fuego” (del inglés “To Brand”, marcar con hierro al fuego, N. d. T.), donde las” víctimas” tienen que resistir un poco, mientras alguien está marcándolo sobre la piel, es una marca producida a una temperatura de 1000 grados centígrados. Más para las personas mas duras (resistentes) existe el “tuckering” (del inglés” tucker”, cerrado a gancho, N.d.T.) se inserta en la piel ganchos de metal. Conclusión: lo que primero fue considerado o practicado como castigo, humillación, desfiguración o marcas para los esclavos, hoy esta de moda y siempre encuentra un número creciente de seguidores. Así escribe un periódico mundano sobre el tema “piercing” “agujereando”: “UN anillo que atraviesa la nariz, el ombligo o las partes íntimas en mi”.
También los pendientes y anillos para los hombres están cada vez más de moda y mas solicitados. Entretanto, esta moda también ha tomado espacio entre el adolescente. La cosa se pone discutible si aun los religiosos empieza a adoptar tal moda, sobre todo teniendo presente que los primeros hombres que se adornaron con pendientes las oreja con “joyas”, por los años ‘ 60, era los homosexuales. El pendiente era su señal de reconocimiento. Naturalmente el Cristiano adolescente ni lo pensaba, y hoy tal costumbre no tiene ya más el significado original. ¿Pero puede negarse completamente el origen de una cosa?
En el tiempo del A. T. un esclavo que deseaba quedar para siempre al servicio de su patrón “Se le perforaba la oreja con una lezna como señal de sumisión voluntaria al amo al que serviría para siempre, (Éxodo 21:6 y Deuteronomio 15:17)
Puede hacerse aquí un paralelo que no sea necesariamente una afirmación dogmática? ¿No podría ser probablemente una señal del hecho de que se entrega a sabiendas o no, como esclavo de alguien? La Biblia afirma que existe uno invisible que esclaviza, uno que ata a los hombres a sí mismo a través del pecado, y que también se llama a si mismo dios de este mundo (Juan 8:34 y II Corintios 4:4).
Los expertos definen los años ‘90 como la década de los homosexuales. Quizás, el futuro histórico de la iglesia definirá nuestra década como que la Cristiandad (occidental) se ha adaptado con velocidad enorme al espíritu de tiempo.
Los tatuajes, en pasado ellos eran una señal distintiva de personas de existencia equívoca y del pertenecer a la mala vida, preferentemente de los prisioneros. Estas prácticas deriva de las costumbres de las tribus tribales, que se procuraban tales alteraciones de la piel sobre todos por motivos de naturaleza religiosa.
En la Palabra de Dios, los rozamientos o los cortes en la piel, en un ciertos sentido precursores de las técnicas más sofisticadas y prácticas modernas, eran expresamente prohibidas (Levítico 19:28; 21:5). “Hijos sois de Jehová vuestro Dios, no se harán incisiones; y no se afeitaran por un muerto” (Deuteronomio 14:1).
Tales prácticas eran habitualmente utilizadas en el mundo pagano en relación al luto por una persona muerta. Las advertencias de la Escritura nunca son infundadas, aunque en la Biblia no haya una explicación detallada para la tal prohibición. Los comentaristas de estos pasajes bíblicos, no obstante están bastante de acuerdo en su interpretación. El Comentario a la Biblia Wycliff, a propósito de la prohibición mencionada en Levítico 19:28, afirman: “Prohibía cualquier desfiguración voluntaria de la persona. Los cortes, o los tatuajes corporales eran practicado por los paganos” (Wycliff Biblia Comentario, pag. 101).
Otro comentarista escribe a propósito de la misma escritura: “La práctica de hacerse cortes en la cara, en los brazos y en las piernas como expresión de luto, era difundida universalmente entre los paganos. Era considerada una señal de respeto hacia los muertos, como también un sacrificio de reconciliación hacia los dioses que reinaban sobre la muerte. Los hebreos habían aprendido tales prácticas en Egipto y corrían el peligro de reiniciar su practica (Jeremías 16:6; 47:5). Los tatuajes también habían sido conectados con el nombre de los demonios y era una señal indeleble de rebelión de y / o corrupción”.
No están en condiciones de juzgar con precisión semejantes afirmaciones, pero si tendrían que estar de acuerdo en el hecho lo que el auge de los tatuajes va a la par con el resurgir de las corrientes paganas y esotéricas. Por tanto es importante notar que en la Biblia se habla de estas prácticas en relación al juicio de Dios hacia el pueblo (Jeremías 41:5; 48:37). Por la tal razón, los Cristianos tendrían que tomar distancias de cada tipo de tatuaje. He aquí lo que escribe un reporter informativo al respecto: “Los consejeros espirituales reportan a menudo casos de personas tatuadas que se convierten y que se han sentido Instintivamente que sus tatuajes no se adaptan a su nueva condición de hijos de Dios”.
En relación a Deuteronomio 14:1, el mismo comentarista escribe: “Aunque estas prácticas pueden parecer en si mismo inocente, estaban ligadas a la usanza y creencias contrarias a Dios”.
Los cortes en la piel para aumentar el éxtasis religioso son descritos en I de Reyes 18:28. Este verso describe cómo los sacerdotes de Baal bailaron alrededor de su altar y cortaron sus carnes hasta sangrar y alcanzar un estado de éxtasis. El Comentario de la Biblia “la Biblia de Wycliff” nota al respecto alguna técnica de baile para alcanzar una “transfiguración” espiritual: “Estas prácticas ni siquiera hoy son desconocidas cerca de algún Dervishes (secta musulmana, N.d.T.) el baile” (ibidem, pag. 333).
Algunos festivales o encuentros juveniles Cristianos recuerdan de manera impresionante, por lo menos en lo que concierne a los movimientos del cuerpo, a la manera de hacer de algunos sacerdotes de Baal para lo que se utilizan métodos paganos de origen antiguo con el propósito de alcanzar un estado de conciencia alterada. El sentido de felicidad artificial es considerado como presencia o manifestación del Espíritu Santo, porque así es declarado, asistido también por un concierto Cristiano. En el contexto de la advertencia, Pablo en I de Corintios 10:7, la Biblia cita entre otras cosas como el pueblo se “divertía”. El verbo usado en griego, “paizo”, significa literalmente comportarse como un niño y puede traducirse con saltar, danzar y bailar. Un pensamiento mas alarmante aun hace camino. En el libro de Apocalipsis, que contiene la profecía de los últimos días cuando cada uno tendrá que aceptar el número de la bestia. Habrá un tipo de “tatuaje” global o un “agujereado en masa”, o algún otro modo de inscribir el número de la bestia en las personas. Según los desarrollos actuales, se tiene la impresión cada vez más fuerte que será una “marca” la que no encontraría resistencia en esta generación.
El carácter del que hace discípulos
La Gran Comisión requiere de personas dedicadas. No depende de grandes programas, estrategias ni de buenas técnicas. Tampoco la idea está en tener la mejor tecnología, o la mejor infraestructura para el alcance de la misma; de lo único que necesita la Gran Comisión es de personas dedicadas, consagradas plenamente al Señor y dispuestas a realizar Su voluntad.
La forma más eficaz de alcanzar personas es a través de personas. Es precisamente en este punto cuando debemos de recordar que es lo que el Señor promete a aquellos que deciden comprometerse con este mandato, y es justamente la presencia de Jesucristo todos los días hasta el fin del mundo. Son las personas las que van a requerir de esa presencia, de hacer realidad esa promesa.
¿Cuál es la perspectiva qué debemos tener en todo esto? Simple y llanamente ser una persona que entiende lo que este proceso significa. Entender el costo y estar dispuesto a pagarlo.
La Gran Comisión es la formación de maestros. No debemos tener la idea que andamos en la búsqueda de simpatizantes, o adherentes a un movimiento, o simples seguidores; la Gran Comisión busca la formación de líderes, de maestros, para que estos puedan enseñar a otros.
Esto es algo que el escritor a los Hebreos esperaba de sus lectores, He. 5:11,12; ante una situación se esperaba que el trabajo que se hubiera hecho en ellos sería para que ya estuvieran enseñando a otros. Ese trabajo se había detenido porque ellos no habían sabido dar ese paso. Por eso afirmamos que la Gran Comisión es una labor de formación de maestros, no de niños fluctuantes. En la Gran Comisión debemos de buscar lo que apunta Pablo en 2 Ti. 2:2
“Adiestramiento para el discipulado es la obra espiritual de desarrollar madurez en la vida de un cristiano y su reproducción en otro. Multiplicación es el adiestramiento para el discipulado de la tercera generación. Un multiplicador es un discípulo que está adiestrando a sus hijos espirituales para que se reproduzcan.”
El carácter del que hace discípulos
“Puesto que la clave para la transferencia de la vida consiste simplemente en pasar tiempo con el individuo y permitir que ocurra la demostración, la madurez de la persona que hace discípulos es extremadamente importante” Gary W. Kuhne
Pasaremos a considerar los pasajes de Tit. 1:5-9; I Ti. 3:1-7 y I Pe. 5:1-3
1. Uno que hace discípulos tiene que ser irreprensible.
La idea es estar en las condiciones de no ser llamado a cuentas. El concepto de la palabra consiste en que la persona tiene un estilo de vida tal que no puede ser acusado de ningún cargo.
Esta característica está íntimamente relacionada con la impresión que mi vida causa en otros. La idea no es lograr ser absuelto si soy acusado de algo, sino, no estar nunca en la condición de acusado.
Un ejemplo es Timoteo en Hch. 16:2, era irreprensible ante los ojos de aquella comunidad, no hablamos de perfección, hablamos de reputación.
2. Uno que hace discípulos tiene que ser devoto.
Cómo líderes debemos de ser fieles a nuestro cónyuge. Se exalta la lealtad, la pureza moral, la separación de los valores mundanos.
“Para algunos lectores es imposible aplicar literalmente este pasaje, por el hecho de no ser casados o de ser mujeres [sin embargo] la idea que desarrolla es la de entrega, la de ser devoto. El enfoque está en la cualidad de la relación, no solo en la singularidad de ella.” Gary W. Kuhne (Todas las citas de este autor son de su libro: “La Dinámica de Adiestrar Discípulos“)
“Los cristianos han de vivir por encima de las normas del mundo en el aspecto de la ética sexual. La madurez espiritual del cristiano es incompatible con la corriente del mundo en este aspecto de la vida.” Gene A. Getz (Todas las citas mencionadas de este autor son tomadas de su libro: “La Medida del Cristiano -Tito-”)
3. El que se dedica a hacer discípulos tiene que ser respetado por su familia.
Igual al anterior, no es de aplicación universal, esto porque no todos están casados, ni tienen hijos. La idea no es la perfección en los niños, sino su tendencia hacia la fe en Cristo.
El problema que aquí se discute es un estilo de vida constante en que falta el respeto.
4. El que hace discípulos no debe ser arrogante.
La idea acá es “ser dominado por el interés propio”, son los que soy ley a sí mismos. Siempre que puedan lograrán lo que quieran, los demás siempre están equivocados.
El requisito lo que quiere decirnos es cuando se toma una postura arrogante y dogmática dónde no debe hacerse. Por ejemplo, es cuando una persona concluye que algo es cierto, por ende debe ser lo correcto y no cabe discusión alguna sobre el tema.
El apóstol Pedro los describe muy bien “[son] aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores.”
Es claro que habrá momentos donde debemos ser rígidos, y otros dónde no serlo; para lograr discernir el sí o el no, habrá momentos que cometeremos errores. Estos errores nos darán un mayor beneficio si los afrontamos con la humildad debida, y no con una arrogancia absurda. Esto será de gran ejemplo para el discípulo que está aprendiendo.
5. El que hace discípulos tiene que manejar la ira en forma correcta.
Significa: “ser inclinado a la ira”. La idea es de aquel que recurre prontamente a un espíritu desenfrenado para procurar dar solución a una situación.
Proverbios nos describe algunos casos:
Prv. 12:16 Aquel que es iracundo es calificado como necio.
Prv. 19:19 Aquel que recurre a la ira es capaz de llegar a mayores cosas y traer daños sobre otros.
Prv. 27:3, 4 Los tristes matices de la ira.
Prv. 29:11 El iracundo es esclavo a su propia debilidad.
6. El que hace discípulos debe practicar la temperancia.
La idea de la palabra en griego no es solamente: “no dado al vino”, sino también, no ser controlado, esclavo de agentes externos; todo lo contrario, solamente del Espíritu Santo (Ef. 5:18). Esto es la temperancia.
El cristiano que está trabajando en su desarrollo espiritual no debe permitirse ser dominado por cualquier cosa que domine su cuerpo, nuble su pensamiento, o menoscabe su testimonio como cristiano. I Co. 6:12; 10:31
7. El que hace discípulos no debe ser pendenciero.
La idea es que no debe ser una persona violenta, un golpeador. Es similar a no ser iracundo, sin embargo la palabra en el griego le da una dimensión diferente, no debe ser rencoroso.
Nos podemos volver pendencieros en temas interpersonales, doctrinales u otras esferas y lanzando contra estas personas agresiones físicas o verbales.
Por tal razón el mejor consejo es II Ti. 2:23-25
8. El que hace discípulos no debe ser codicioso.
El enfoque particular de esta palabra griega está en las ganancias económicas o materiales. Se refiere a la idea de permitir que la vida sea dominada por el deseo del éxito en lo económico o material.
Esta actitud no sólo se refleja en la búsqueda de las ganancias económicas en el mundo secular, sino también en una preocupación no saludable con respecto a la economía de la iglesia. Es posible reemplazar la confianza en la continua provisión de Dios para nuestras necesidades por la tangible seguridad de una cuenta bancaria.
9. El que hace discípulos debe ser hospedador.
El principio básico que respalda la práctica de la hospitalidad es el deseo de ayudar a las personas sin esperar alguna recompensa.
El principio consiste en estar dispuesto a ofrecer las cosas con las cuales Dios lo ha bendecido, pudiera ser la casa, el alimento, el dinero.
Es un reflejo parecido al amor de Cristo. Ro. 12:9-13; He. 13:1,2; I Pe. 4:8,9.
10. El que hace discípulos debe ser amante de lo bueno.
Ser “amante de lo bueno” buscar lo bueno. Entonces la idea no es en estar dispuesto a hacer lo bueno, eso sería una actitud pasiva; la exhortación está para ser proactivo, es decir, buscar toda oportunidad para hacer lo bueno. Gá. 6:10; Ef. 2:10; Fil. 4:8.
El creyente maduro debe vencer con el bien el mal, Ro. 12:21.
11. El que hace discípulos debe tener una mente sobria.
La palabra sobrio se utiliza, como adjetivo, para describir a una persona que domina sus facultades físicas, sicológica y espirituales.
El cristiano sobrio no está esclavo de los deseos carnales, ni de sus impulsos, ni de sus pasiones. La idea es que el discípulo debe ser dueño de sí mismo.
12. El que hace discípulos ha de ser santo y justo.
Pablo no quería enseñar que los cristianos debemos de ser perfectos. Si somos honestos con nosotros mismos, aceptaremos que no estamos viviendo igual que Cristo en todos los aspectos de nuestra existencia.
Algunos creyentes ponen su confianza en una serie de reglas, o ritual religioso para medir su santidad, lo que se hace con esto es ignorar las cualidades internas, que son la clave para alcanzar la verdadera santidad.
La medida en que llevamos vidas santas depende de nuestra comunión con el Espíritu Santo y su plan para nuestra vida. El proceso para llegar a ser santos está íntimamente ligado con la forma que usamos nuestra mente. Ro. 12:1,2
Con respecto a: justo, en este contexto la idea es la persona que hace lo que es correcto o leal. Un buen ejemplo de la aplicación de esta palabra en este contexto es el caso de José, el esposo de María.
13. El que hace discípulos tiene que tener dominio de sí mismo.
La idea es que sea dueño de sí mismo. Una idea más amplia aún es que el discípulo sea una persona disciplinada.
Debemos tener una vida disciplinada en todo nuestro ser integral, I Ts. 5:23.
El creyente debe tener control en su área física, sicológica y espiritual. Para todo esto debemos tener presente: Fil. 3:12-15; He. 12:1,2.
14. El que hace discípulos debe de aferrarse a la Palabra.
“El hombre que fuera nombrado para ser anciano en Creta tenía que ser “retenedor de la palabra fiel”. No debía titubear en sus convicciones con respecto a la integridad de la misma, ni debía apartarse de su mensaje total.” Gene A. Getz.
Debo comprenderla, estar sometido a su verdad y autoridad; porque esto es algo que definitivamente debo de reproducir.
15. El que hace discípulos ha de ser sano en la Palabra.
“Para tener una vida que sea digna de transferir, uno tiene que ser capaz de dar instrucción (o exhortar) con sana doctrina. Tiene que conocer la doctrina y ser capaz de comunicarla.” Gary W. Kuhne.
Debo saber conocer la doctrina bíblica para poder usarla personalmente, aconsejar y corregir al discípulo.
16. El que hace discípulos tiene que refutar el error.
Es aquel que asume la responsabilidad de refutar a los que se oponen a la sana doctrina. Hch. 20:28-31.
Sumando el concepto de “apto para enseñar” de I Ti. 3:2, la idea es la de tener la habilidad de instruir a otros de manera humilde, no arrogante, ni intimidadora, o a la defensiva; disponiéndose que en el ejercicio de su enseñanza puede también aprender. Este es el sentido de II Ti. 2:23ss.
Es un error pensar que “apto para enseñar” se refiere a la habilidad pedagógica de transmitir el conocimiento que se tiene.
17. El que hace discípulos tiene que ser prudente.
La idea es la de una persona sensata, de buen juicio, discreto, controlado, sensible.
Esta es la exhortación de Pablo a Tito para desarrollar esta virtud entre los líderes de Creta (Tit. 2:2-6), esta misma idea está presente en Ro. 12:3.
18. El que hace discípulos tiene que saber manejar las cosas o sea gobernar.
La idea es que la persona debe ser un superintendente (RAE: persona a cuyo cargo está la dirección y cuidado de algo) de su casa.
El apóstol Pablo consideraba que una familia ordenada es la prueba verdadera de la madurez y habilidad de un hombre para dirigir a otros cristianos.
Esto implica que los hijos deben ser razonablemente sumisos, respetuosos y obedientes; pero jamás se habla de una familia perfecta.
La atmósfera que Dios está exigiendo en el hogar es la que quiere que se reproduzca en la iglesia.
19. El que hace discípulos no debe ser un nuevo convertido.
Todos estamos en la posibilidad de envanecernos y ser presa del orgullo, la diferencia con el neófito está en él está en condiciones más apropiadas para tener problemas con el orgullo, y no tener la suficiente madurez para discernir y así diagnosticarlo y atacarlo de manera oportuna. He. 5:14
La palabra envanecerse nos la explica Gary W. Kuhne, en su libro: “La dinámica de adiestrar discípulos”:
“Inicialmente servía para describir lo que sucedía cuando una persona trataba de hacer fuego, y el humo subía y se metía en los ojos. La persona se alejaba de allí con lágrimas en los ojos. No estaba totalmente ciego. Todavía podía ver los objetos, pero no podía verlos como realmente eran. Todo era vago o borroso. […] El orgullo no lo ciega a uno totalmente, sino hasta el punto en que no ve las cosas como realmente son.”
20. El que hace discípulos debe tener una buena imagen pública.
El concepto es simple, debe tener un buen testimonio de los de afuera.
Esto parece ser paradójico porque el mundo aborrecerá a todo discípulo genuino de Cristo (Jn. 17:14), si es así, ¿cómo podemos tenerlos como uno de los “termómetros” para elegir aquellos que desean trabajar en la vida de otros?
Eventualmente el mundo podría, o más bien, debería de odiarnos, pero lo que nunca deberían de hacer es desconfiar moralmente de nosotros, cuando Cristo fue crucificado, Pilato, tuvo que reconocer: “[Jesús] ¿qué mal ha hecho?” (Mt. 27:23). Y cuando es llevado a la cruz, el acta del decreto de condenación (Col. 2:14) de Cristo dice: “Este es Jesús, el Rey de los Judíos” (Mt. 27:37).
Fue condenado por la verdad, los dirigentes judíos no le querían por lo que Él proclamaba, pero no hallaron en Él tacha alguna.
21. El que hace discípulos tiene que tener el deseo de servir a Dios.
Tengo realmente un entusiasmo de corazón por el hecho de ser obediente a la voluntad de Dios, en lo que queremos marcar el énfasis es en la actitud de uno hacia el servicio.
Mi servicio al Señor nace de un corazón agradecido hacia Él o por motivaciones incorrectas. Si hay un deseo genuino por nuestro servicio hacia Él, no habrá en nosotros ni condiciones (Lc. 9:57-62), ni pretensiones (Mr. 10:35-40).
22. El que hace discípulos no debe estar motivado por el orgullo.
Cuán difícil se discernir la línea de respeto y admiración vs. la soberbia, la vanidad del que está en autoridad.
El líder ganará el respeto de los suyos por la gracia de Dios (Jo. 4:14), será responsabilidad del líder administrar esta gracia de Dios, o bien, usarla para su provecho.
23. El que hace discípulos no debe ser dominante.
La idea de ser dominante se ve mejor en el señorío que se ejerce sobre otros (III Jn. 9, 10). Debemos guiar al rebaño, no empujarlo.
El resultado final que deja el ejercer dominio sobre los discípulos es la perpetua dependencia de éste sobre su mentor. Nosotros queremos formar líderes, no seguidores.
24. El que hace discípulos tiene que ser un ejemplo.
Este punto resume todos los otros principios, los une a todos. Al asegurarnos en cumplir los anteriores principios podemos descansar que el ejemplo de uno es lo que debe ser.
Es acá donde comienza el ministerio de transferir una vida.
La forma más eficaz de alcanzar personas es a través de personas. Es precisamente en este punto cuando debemos de recordar que es lo que el Señor promete a aquellos que deciden comprometerse con este mandato, y es justamente la presencia de Jesucristo todos los días hasta el fin del mundo. Son las personas las que van a requerir de esa presencia, de hacer realidad esa promesa.
¿Cuál es la perspectiva qué debemos tener en todo esto? Simple y llanamente ser una persona que entiende lo que este proceso significa. Entender el costo y estar dispuesto a pagarlo.
La Gran Comisión es la formación de maestros. No debemos tener la idea que andamos en la búsqueda de simpatizantes, o adherentes a un movimiento, o simples seguidores; la Gran Comisión busca la formación de líderes, de maestros, para que estos puedan enseñar a otros.
Esto es algo que el escritor a los Hebreos esperaba de sus lectores, He. 5:11,12; ante una situación se esperaba que el trabajo que se hubiera hecho en ellos sería para que ya estuvieran enseñando a otros. Ese trabajo se había detenido porque ellos no habían sabido dar ese paso. Por eso afirmamos que la Gran Comisión es una labor de formación de maestros, no de niños fluctuantes. En la Gran Comisión debemos de buscar lo que apunta Pablo en 2 Ti. 2:2
“Adiestramiento para el discipulado es la obra espiritual de desarrollar madurez en la vida de un cristiano y su reproducción en otro. Multiplicación es el adiestramiento para el discipulado de la tercera generación. Un multiplicador es un discípulo que está adiestrando a sus hijos espirituales para que se reproduzcan.”
El carácter del que hace discípulos
“Puesto que la clave para la transferencia de la vida consiste simplemente en pasar tiempo con el individuo y permitir que ocurra la demostración, la madurez de la persona que hace discípulos es extremadamente importante” Gary W. Kuhne
Pasaremos a considerar los pasajes de Tit. 1:5-9; I Ti. 3:1-7 y I Pe. 5:1-3
1. Uno que hace discípulos tiene que ser irreprensible.
La idea es estar en las condiciones de no ser llamado a cuentas. El concepto de la palabra consiste en que la persona tiene un estilo de vida tal que no puede ser acusado de ningún cargo.
Esta característica está íntimamente relacionada con la impresión que mi vida causa en otros. La idea no es lograr ser absuelto si soy acusado de algo, sino, no estar nunca en la condición de acusado.
Un ejemplo es Timoteo en Hch. 16:2, era irreprensible ante los ojos de aquella comunidad, no hablamos de perfección, hablamos de reputación.
2. Uno que hace discípulos tiene que ser devoto.
Cómo líderes debemos de ser fieles a nuestro cónyuge. Se exalta la lealtad, la pureza moral, la separación de los valores mundanos.
“Para algunos lectores es imposible aplicar literalmente este pasaje, por el hecho de no ser casados o de ser mujeres [sin embargo] la idea que desarrolla es la de entrega, la de ser devoto. El enfoque está en la cualidad de la relación, no solo en la singularidad de ella.” Gary W. Kuhne (Todas las citas de este autor son de su libro: “La Dinámica de Adiestrar Discípulos“)
“Los cristianos han de vivir por encima de las normas del mundo en el aspecto de la ética sexual. La madurez espiritual del cristiano es incompatible con la corriente del mundo en este aspecto de la vida.” Gene A. Getz (Todas las citas mencionadas de este autor son tomadas de su libro: “La Medida del Cristiano -Tito-”)
3. El que se dedica a hacer discípulos tiene que ser respetado por su familia.
Igual al anterior, no es de aplicación universal, esto porque no todos están casados, ni tienen hijos. La idea no es la perfección en los niños, sino su tendencia hacia la fe en Cristo.
El problema que aquí se discute es un estilo de vida constante en que falta el respeto.
4. El que hace discípulos no debe ser arrogante.
La idea acá es “ser dominado por el interés propio”, son los que soy ley a sí mismos. Siempre que puedan lograrán lo que quieran, los demás siempre están equivocados.
El requisito lo que quiere decirnos es cuando se toma una postura arrogante y dogmática dónde no debe hacerse. Por ejemplo, es cuando una persona concluye que algo es cierto, por ende debe ser lo correcto y no cabe discusión alguna sobre el tema.
El apóstol Pedro los describe muy bien “[son] aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores.”
Es claro que habrá momentos donde debemos ser rígidos, y otros dónde no serlo; para lograr discernir el sí o el no, habrá momentos que cometeremos errores. Estos errores nos darán un mayor beneficio si los afrontamos con la humildad debida, y no con una arrogancia absurda. Esto será de gran ejemplo para el discípulo que está aprendiendo.
5. El que hace discípulos tiene que manejar la ira en forma correcta.
Significa: “ser inclinado a la ira”. La idea es de aquel que recurre prontamente a un espíritu desenfrenado para procurar dar solución a una situación.
Proverbios nos describe algunos casos:
Prv. 12:16 Aquel que es iracundo es calificado como necio.
Prv. 19:19 Aquel que recurre a la ira es capaz de llegar a mayores cosas y traer daños sobre otros.
Prv. 27:3, 4 Los tristes matices de la ira.
Prv. 29:11 El iracundo es esclavo a su propia debilidad.
6. El que hace discípulos debe practicar la temperancia.
La idea de la palabra en griego no es solamente: “no dado al vino”, sino también, no ser controlado, esclavo de agentes externos; todo lo contrario, solamente del Espíritu Santo (Ef. 5:18). Esto es la temperancia.
El cristiano que está trabajando en su desarrollo espiritual no debe permitirse ser dominado por cualquier cosa que domine su cuerpo, nuble su pensamiento, o menoscabe su testimonio como cristiano. I Co. 6:12; 10:31
7. El que hace discípulos no debe ser pendenciero.
La idea es que no debe ser una persona violenta, un golpeador. Es similar a no ser iracundo, sin embargo la palabra en el griego le da una dimensión diferente, no debe ser rencoroso.
Nos podemos volver pendencieros en temas interpersonales, doctrinales u otras esferas y lanzando contra estas personas agresiones físicas o verbales.
Por tal razón el mejor consejo es II Ti. 2:23-25
8. El que hace discípulos no debe ser codicioso.
El enfoque particular de esta palabra griega está en las ganancias económicas o materiales. Se refiere a la idea de permitir que la vida sea dominada por el deseo del éxito en lo económico o material.
Esta actitud no sólo se refleja en la búsqueda de las ganancias económicas en el mundo secular, sino también en una preocupación no saludable con respecto a la economía de la iglesia. Es posible reemplazar la confianza en la continua provisión de Dios para nuestras necesidades por la tangible seguridad de una cuenta bancaria.
9. El que hace discípulos debe ser hospedador.
El principio básico que respalda la práctica de la hospitalidad es el deseo de ayudar a las personas sin esperar alguna recompensa.
El principio consiste en estar dispuesto a ofrecer las cosas con las cuales Dios lo ha bendecido, pudiera ser la casa, el alimento, el dinero.
Es un reflejo parecido al amor de Cristo. Ro. 12:9-13; He. 13:1,2; I Pe. 4:8,9.
10. El que hace discípulos debe ser amante de lo bueno.
Ser “amante de lo bueno” buscar lo bueno. Entonces la idea no es en estar dispuesto a hacer lo bueno, eso sería una actitud pasiva; la exhortación está para ser proactivo, es decir, buscar toda oportunidad para hacer lo bueno. Gá. 6:10; Ef. 2:10; Fil. 4:8.
El creyente maduro debe vencer con el bien el mal, Ro. 12:21.
11. El que hace discípulos debe tener una mente sobria.
La palabra sobrio se utiliza, como adjetivo, para describir a una persona que domina sus facultades físicas, sicológica y espirituales.
El cristiano sobrio no está esclavo de los deseos carnales, ni de sus impulsos, ni de sus pasiones. La idea es que el discípulo debe ser dueño de sí mismo.
12. El que hace discípulos ha de ser santo y justo.
Pablo no quería enseñar que los cristianos debemos de ser perfectos. Si somos honestos con nosotros mismos, aceptaremos que no estamos viviendo igual que Cristo en todos los aspectos de nuestra existencia.
Algunos creyentes ponen su confianza en una serie de reglas, o ritual religioso para medir su santidad, lo que se hace con esto es ignorar las cualidades internas, que son la clave para alcanzar la verdadera santidad.
La medida en que llevamos vidas santas depende de nuestra comunión con el Espíritu Santo y su plan para nuestra vida. El proceso para llegar a ser santos está íntimamente ligado con la forma que usamos nuestra mente. Ro. 12:1,2
Con respecto a: justo, en este contexto la idea es la persona que hace lo que es correcto o leal. Un buen ejemplo de la aplicación de esta palabra en este contexto es el caso de José, el esposo de María.
13. El que hace discípulos tiene que tener dominio de sí mismo.
La idea es que sea dueño de sí mismo. Una idea más amplia aún es que el discípulo sea una persona disciplinada.
Debemos tener una vida disciplinada en todo nuestro ser integral, I Ts. 5:23.
El creyente debe tener control en su área física, sicológica y espiritual. Para todo esto debemos tener presente: Fil. 3:12-15; He. 12:1,2.
14. El que hace discípulos debe de aferrarse a la Palabra.
“El hombre que fuera nombrado para ser anciano en Creta tenía que ser “retenedor de la palabra fiel”. No debía titubear en sus convicciones con respecto a la integridad de la misma, ni debía apartarse de su mensaje total.” Gene A. Getz.
Debo comprenderla, estar sometido a su verdad y autoridad; porque esto es algo que definitivamente debo de reproducir.
15. El que hace discípulos ha de ser sano en la Palabra.
“Para tener una vida que sea digna de transferir, uno tiene que ser capaz de dar instrucción (o exhortar) con sana doctrina. Tiene que conocer la doctrina y ser capaz de comunicarla.” Gary W. Kuhne.
Debo saber conocer la doctrina bíblica para poder usarla personalmente, aconsejar y corregir al discípulo.
16. El que hace discípulos tiene que refutar el error.
Es aquel que asume la responsabilidad de refutar a los que se oponen a la sana doctrina. Hch. 20:28-31.
Sumando el concepto de “apto para enseñar” de I Ti. 3:2, la idea es la de tener la habilidad de instruir a otros de manera humilde, no arrogante, ni intimidadora, o a la defensiva; disponiéndose que en el ejercicio de su enseñanza puede también aprender. Este es el sentido de II Ti. 2:23ss.
Es un error pensar que “apto para enseñar” se refiere a la habilidad pedagógica de transmitir el conocimiento que se tiene.
17. El que hace discípulos tiene que ser prudente.
La idea es la de una persona sensata, de buen juicio, discreto, controlado, sensible.
Esta es la exhortación de Pablo a Tito para desarrollar esta virtud entre los líderes de Creta (Tit. 2:2-6), esta misma idea está presente en Ro. 12:3.
18. El que hace discípulos tiene que saber manejar las cosas o sea gobernar.
La idea es que la persona debe ser un superintendente (RAE: persona a cuyo cargo está la dirección y cuidado de algo) de su casa.
El apóstol Pablo consideraba que una familia ordenada es la prueba verdadera de la madurez y habilidad de un hombre para dirigir a otros cristianos.
Esto implica que los hijos deben ser razonablemente sumisos, respetuosos y obedientes; pero jamás se habla de una familia perfecta.
La atmósfera que Dios está exigiendo en el hogar es la que quiere que se reproduzca en la iglesia.
19. El que hace discípulos no debe ser un nuevo convertido.
Todos estamos en la posibilidad de envanecernos y ser presa del orgullo, la diferencia con el neófito está en él está en condiciones más apropiadas para tener problemas con el orgullo, y no tener la suficiente madurez para discernir y así diagnosticarlo y atacarlo de manera oportuna. He. 5:14
La palabra envanecerse nos la explica Gary W. Kuhne, en su libro: “La dinámica de adiestrar discípulos”:
“Inicialmente servía para describir lo que sucedía cuando una persona trataba de hacer fuego, y el humo subía y se metía en los ojos. La persona se alejaba de allí con lágrimas en los ojos. No estaba totalmente ciego. Todavía podía ver los objetos, pero no podía verlos como realmente eran. Todo era vago o borroso. […] El orgullo no lo ciega a uno totalmente, sino hasta el punto en que no ve las cosas como realmente son.”
20. El que hace discípulos debe tener una buena imagen pública.
El concepto es simple, debe tener un buen testimonio de los de afuera.
Esto parece ser paradójico porque el mundo aborrecerá a todo discípulo genuino de Cristo (Jn. 17:14), si es así, ¿cómo podemos tenerlos como uno de los “termómetros” para elegir aquellos que desean trabajar en la vida de otros?
Eventualmente el mundo podría, o más bien, debería de odiarnos, pero lo que nunca deberían de hacer es desconfiar moralmente de nosotros, cuando Cristo fue crucificado, Pilato, tuvo que reconocer: “[Jesús] ¿qué mal ha hecho?” (Mt. 27:23). Y cuando es llevado a la cruz, el acta del decreto de condenación (Col. 2:14) de Cristo dice: “Este es Jesús, el Rey de los Judíos” (Mt. 27:37).
Fue condenado por la verdad, los dirigentes judíos no le querían por lo que Él proclamaba, pero no hallaron en Él tacha alguna.
21. El que hace discípulos tiene que tener el deseo de servir a Dios.
Tengo realmente un entusiasmo de corazón por el hecho de ser obediente a la voluntad de Dios, en lo que queremos marcar el énfasis es en la actitud de uno hacia el servicio.
Mi servicio al Señor nace de un corazón agradecido hacia Él o por motivaciones incorrectas. Si hay un deseo genuino por nuestro servicio hacia Él, no habrá en nosotros ni condiciones (Lc. 9:57-62), ni pretensiones (Mr. 10:35-40).
22. El que hace discípulos no debe estar motivado por el orgullo.
Cuán difícil se discernir la línea de respeto y admiración vs. la soberbia, la vanidad del que está en autoridad.
El líder ganará el respeto de los suyos por la gracia de Dios (Jo. 4:14), será responsabilidad del líder administrar esta gracia de Dios, o bien, usarla para su provecho.
23. El que hace discípulos no debe ser dominante.
La idea de ser dominante se ve mejor en el señorío que se ejerce sobre otros (III Jn. 9, 10). Debemos guiar al rebaño, no empujarlo.
El resultado final que deja el ejercer dominio sobre los discípulos es la perpetua dependencia de éste sobre su mentor. Nosotros queremos formar líderes, no seguidores.
24. El que hace discípulos tiene que ser un ejemplo.
Este punto resume todos los otros principios, los une a todos. Al asegurarnos en cumplir los anteriores principios podemos descansar que el ejemplo de uno es lo que debe ser.
Es acá donde comienza el ministerio de transferir una vida.
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